Violencia de género, respeto y educación

Fuente: Àmbit Maria Corral

Violencia de géneroPor Sofia Gallego
Psicóloga y pedagoga
Barcelona, marzo 2015
Foto: Creative Commons

Hace ya unos cuántos días, diferentes medios de comunicación social se hicieron eco de los resultados obtenidos en un estudio elaborado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), realizado por encargo de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, organismo dependiente del Ministerio de Sanidad, Igualdad y Servicios Sociales del gobierno español. Si bien no es este el lugar para hablar de las características técnicas del estudio mencionado, la importancia de los organismos implicados supone también la garantía de su corrección. Las opiniones que expreso en este escrito parten de las informaciones aparecidas en diversos medios de comunicación escrita. El estudio tiene como objetivo el conocimiento de la población en la franja de edad entre quince y veintinueve años. Admito, pues, que mis reflexiones no harán justicia a la totalidad del informe. Sigue leyendo

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Saber saber

Fuente: Àmbit Maria Corral

Saber saberPor Javier Bustamante Enriquez
Poeta
Barcelona, marzo 2015
Foto: Gineth Osorio

En el año 1128 Hugo de San Víctor escribió la obra Didascalicon, título que proviene de la palabra griega didascalia y que podría traducirse como «asuntos relacionados con la instrucción». En este texto del siglo xii se otorga una especial importancia a la lectura. Destaco tres lecciones que Hugo da al lector en relación a la humildad y al hecho de aprender: la primera, que no se debe despreciar ningún conocimiento o escrito, cualquiera que este sea. La segunda, que no se avergonzará de aprender de ningún hombre. La tercera, que cuando él mismo haya alcanzado el conocimiento, no mirará a nadie por encima del hombro.

¡Qué contemporáneas nos resultan estas sugerencias o lecciones, que son válidas no sólo para la lectura o para el quehacer académico, sino para la vida misma!

«No despreciar ningún conocimiento o escrito», nos sugiere primeramente nuestro maestro medieval. Esto puede trasladarse a valorar todo lo existente. Todo es susceptible de enseñarnos, de aportarnos, de enriquecer nuestro acervo. Escuché en una entrevista a una madre de familia que decía que quienes más la han enseñado son sus hijos. Ellos le han mostrado el valor del límite. Todo el tiempo la han estimulado a aprender más, tanto de sí misma, como de todo aquello necesario para ayudarlos a crecer. Sigue leyendo